Los nietos están llegando.
Los esposos se abrazaron. El CEO, dió un suave beso a su mujer, por fin podían disfrutar de su amor sin ninguna sombra que los persiguiera.
Esa tarde llegaron al consultorio médico, la asistente apenas los vió venir los hizo pasar. El empresario tenía órdenes precisas de no hacer esperar a su esposa ni un minuto.
— Señores Volkov, el doctor Milton, ya los está esperando.
Una vez adentro, el galeno comenzó a llenar información. Anotó todo para no pasar nada Por alto sobre el embarazo y