Pocas cosas eran las que sorprendían a esos hombres que habían viajado por el mundo, terminado carreras con mención honorífica, y tratado con todo tipo de magnates.
Pero lo que ocurría con su sobrino les ponía los cabellos de punta.
— ¿Papá... El niño te llamó? No, eso no puede ser, mamá lo puso al teléfono, ¿Cierto? — Darriel, estaba con poco color en el rostro.
— No, tu madre estaba dormida, seguro se desveló cuidando de Leo, y está cansada, entonces ese pequeño demonio tomó su celul