Alejandra habla con Emill...
El poderoso mafioso en verdad estaba sufriendo por su hermano, Emill, que había aprendido a ser indiferente al dolor ajeno, a ser inmune a toda clase de sensibilidad, se dejaba ver vulnerable ante su esposa.
— Cariño, no es tu culpa, Degel, siempre sabe lo que hace, ese diablo siempre piensa varios pasos adelante, y era un hecho que no te iba a dejar a ti, su hermano, solo contra los enemigos.
— No estaba solo, Alessandro, estaba conmigo, también Joshua Ferreti, él podía haberse marchado