Angela tenía las dos cejas enarcadas, no podía creer que después de lo que había sucedido entre ellos, ese CEO, dominante, todavía era capaz de querer imponerse.
— ¿De que estás hablando? ¡Por supuesto que no lo haré! ¡Tú no estás en posición para imponerme nada, no seré tu esposa, sigue sonando!
— Vas a ser mi esposa, como que me llamó Emmanuel De León, tú y yo estamos hechos el uno para el otro, sé que estamos destinados a estar juntos, y que te resistas no van a cambiar las cosas..
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