El padrino de bodas estaba más que ofendido porque no lo habían enterado apenas supieron del bebé que venía en camino.
— Ya no estoy tan seguro de querer ayudarte con el plan para castigar a esos dos. ¡Soy tu mejor amigo, tu padrino de bodas, y no me llamaste para contarme de niño! Estoy muy molesto.
— Te lo estoy contando ahora, incluso te llamé para vernos. Deja el drama, si sigues no serás el padrino de mi hijo, y se lo daré a uno de los dos cuñados que tengo.
— Sobre mi cadaver, ese n