Lenin, se entera de que charles, quiere quitarle a su esposa.
Cuando Leo volvió a despertar, fué su padre quien se levantó a atenderlo. Lo cargó y le dió el biberón, mientras le hablaba.
— Leo, cada día estás más pesado, pareces una bolita de carne, ¿Has pensado en saltarte algunos dos biberones? Por ejemplo este que es casi de madrugada y dejar dormir a tus padres, ¿Es demasiado pedir, acaso?
Pero el pequeño niño no hacía caso de nada, solamente tomaba su biberón y jugaba con los botones de la pijama de su padre.
De pronto el CEO vió el celular