El severo castigo de Adriana.
Lenin, estaba furioso, y también asqueado, si no fuera porque no golpeaba mujeres, Adriana, ya habría recibido la paliza de su vida de parte de él.
— Sergey, no te hice nada malo, ¿Y que si tuvimos sexo? Soy una mujer después de todo, tu hijo está intacto.
— ¿Intacto? ¡Ja! ¡Tu debes estar bromeando, maldita mujer! ¿Con que cara voy a ver a los ojos a mi esposa? — Sergey estaba lleno de rabia, estaba pasando la peor vergüenza de su vida. — Lenin, tu madre no puede enterarse de esto, ¿Qué