El pequeño Leo, hace de las suyas.
El ex director de la interpol, fue a buscar a su esposa al hotel donde su hijo la había hospedado. El corazón le latía igual que en el pasado, cuando tenían una discusión y después de darle espacio él la buscaba para solucionar.
La recepcionista vió acercarse al elegante e imponente ruso. Ella se apresuró a atenderlo.
— Señorita, avisé al cuatro mil veinte, que Sergey Volkov, está aquí.
— Un momento, señor, ya mismo checo.
La profesional recepcionista comenzó a teclear en la computad