Domi, visita la compañía Volkov.
TRES MESES DESPUÉS.
Domenica bajaba las escaleras para ir al comedor. Lenin, preferís que desayunara en la cama, pero ella prefería moverse ya que las terapias físicas habían hecho milagros.
Ahora su pancita de embarazada ya se notaba, su vestido la lucía divinamente bien.
— Señora Domenica, el desayuno está listo, y el jugo de naranja recién exprimido, tal como le gusta.
— Muchas gracias Jeremy, por favor pídele al chófer que prepare el coche, saldré a hacer unas diligencias.
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