El trayecto de regreso al ático transcurrió en silencio.
Helena observaba Manhattan a través de la ventana del automóvil, pero su mente seguía en la sala de visitas de la instalación federal.
En Vanessa.
En el miedo que había visto en sus ojos.
Y, sobre todo, en las últimas palabras que había logrado decir.
— Busca al hombre de la fotografía.
A su lado, Gabriel mantenía la vista fija en la avenida.
Pero Helena ya lo conocía lo suficiente como para darse cuenta de cuándo estaba uniendo piezas.
Y