El silencio que se instaló en la antigua casa pareció hacerse aún más pesado después de la última revelación de Eduardo. Ninguno de los tres necesitó expresar en voz alta lo que estaba pensando, porque todos habían llegado a la misma conclusión. Si aquellas personas creían que Sofía había ocultado pruebas capaces de destruir una poderosa organización criminal, Helena había dejado de ser solo una joven en busca de respuestas sobre su pasado. Sin quererlo, se había convertido en el objetivo de pe