El viaje comenzó pocos minutos después.
Nadie sugirió esperar hasta el amanecer del día siguiente. Después de la grabación de Sofía, el tiempo parecía haberse convertido en un enemigo. Cada minuto perdido aumentaba la sensación de que las respuestas podrían escaparse de sus manos una vez más.
Helena observaba el paisaje a través de la ventana del coche.
Los árboles pasaban rápidamente, formando sombras oscuras bajo la tenue luz de la mañana. El campo, que siempre le había transmitido una sensac