El trueno que resonó afuera pareció marcar el fin de una era.
Nadie en la sala se movió.
Las palabras de Eduardo seguían suspendidas en el aire, demasiado pesadas para ser ignoradas.
Arthur y Sofía se amaban.
Helena sintió que el mundo giraba a su alrededor.
Por un instante, tuvo la impresión de que el suelo había desaparecido bajo sus pies. Durante toda su vida, creyó conocer la historia de su madre. Pensaba saber de dónde venía, por qué habían llevado una vida sencilla y por qué nunca había e