El timbre sonó por tercera vez.
El sonido finalmente rompió el momento.
Gabriel se apartó.
Respirando profundamente.
Intentando recuperar el control.
Helena permaneció inmóvil.
Todavía confundida.
Todavía vulnerable.
Todavía bajo los efectos de la sustancia.
Gabriel se pasó una mano por el cabello.
Necesitaba unos segundos.
Solo unos pocos segundos para volver a pensar con claridad.
Fue entonces cuando un teléfono comenzó a sonar.
Helena había dejado su bolso sobre el sofá.
El aparato vibraba s