Helena salió de Valença Global sosteniendo una copia del contrato.
El viento frío de Manhattan agitaba su cabello mientras caminaba por la acera.
Esta vez, sin embargo, todo parecía diferente.
Las personas seguían apresurándose.
Los taxis seguían tocando la bocina.
Los edificios seguían siendo gigantescos.
Pero algo había cambiado.
Ella.
Por primera vez en muchos años, no estaba corriendo detrás de una oportunidad.
Estaba caminando hacia una.
Cuando llegó al apartamento, encontró a Emma esperán