Helena se despertó incluso antes de que sonara el despertador.
Durante unos segundos permaneció acostada.
Observando el techo.
Intentando aceptar que aquel día finalmente había llegado.
Su primer día en Valença Global.
Su primer día lejos de Eclipse.
Su primer día en una vida completamente diferente.
Los nervios eran inevitables.
Cuando llegó a la cocina, encontró a Emma ya despierta.
—¿Dormiste?
Helena tomó una taza de café.
—Más o menos.
—Lo imaginaba.
Emma apoyó la barbilla sobre las manos.