ANGELA
En el norte de la ciudad, el Hotel Imperial se erguía como un refugio de secretos. Sus paredes de mármol y las lámparas de cristal daban la impresión de que todo lo que allí sucedía debía permanecer oculto. En una de las suites más lujosas, Ángela Iliarte, la esposa de Danilo, se encontraba con Viviana, su amante. El aire estaba cargado de tensión, de vino caro y de planes que podían cambiarlo todo.
Ángela, con un vestido rojo que parecía hecho para la guerra, caminaba de un lado a otro