CAPÍTULO SESENTA: POSITIVO.
Matthew Vaughn.
TRES MESES DESPUÉS...
Abro los ojos y el sol se filtra suavemente por las cortinas, pintando nuestra habitación de tonos dorados. Me giro y Alice está dormida a mi lado. Su cabello oscuro es un nido desordenado sobre la almohada.
¡Es mi paz!
La toco suavemente, deslizando la yema de mi dedo pulgar sobre el contorno de su mandíbula. Nuestra relación no solo sobrevivió al cataclismo de las mentiras, sino que se ha vuelto más fuerte, anclada en la verda