Cuando bajamos las escaleras, Mario me miró guiñandome un ojo, comprendiendo por ese gesto que nos volveríamos a ver y que me amaba, me acerque a la barra acercándose el camarero a mi muy sonriente
— ¿Que te pongo preciosa? — me pregunto
— Ponle a bella un cosmopolitan invita la casa — escuche la voz de Karla
— Gracias karla por todo, ha sido maravilloso — le dije
— Mario me dijo que cada vez que te vea en el club, que lo llame, que dejara todo por estar aunque sea un minuto contigo — me dijo
—