Brith sintió que las palabras de Amelia lo golpeaban como un balde de agua fría. Quiso responder, pero no encontró las palabras. Amelia, al ver su expresión, suspiró y le dio una palmada en el hombro.
"Piénsalo, hermanito. Porque estás a punto de perder a la mejor persona que ha pasado por tu vida." dijo, antes de alejarse trotando.
Brith se quedó allí, mirando cómo su hermana se alejaba, con las palabras resonando en su cabeza. Sabía que tenía razón. Siempre la tenía.
Más tarde ese día, Brith