Después de la tensa reunión, Brith se retiró a su oficina, sintiéndose como si hubiera sobrevivido a un campo de batalla. Cerró la puerta detrás de él y se dejó caer en su silla, soltando un largo suspiro."¿Por qué no me hice panadero?" murmuró para sí mismo, mientras masajeaba sus sienes. "Nadie se mete con los panaderos. Solo hacen pan y viven felices."
Estaba a punto de darse un momento de paz cuando su teléfono comenzó a vibrar sobre el escritorio. Miró la pantalla y vio que era Sofía. Rodó