Mundo ficciónIniciar sesiónSEGUNDO CAOS. EL DESTIERRO
Villa de las Mercedes
Once meses antes.
Dominic frunció el ceño y arrugó la nariz en un gesto de incredulidad mientras olfateaba el aire. Desde hacía varios kilómetros un hedor particular y desagradable podía percibirse, pero nadie había prestado demasiada atención. Hubiera sido absurdo asociar la fuente de aquel aroma justo con el lugar al que







