Mundo ficciónIniciar sesiónMarsella
Hacía ya algunas horas que un pacífico silencio reinaba en el interior de la bóveda, como si jamás se hubieran escuchado en ella los gritos de una mujer torturada. Al principio aquella extraña tranquilidad puso sobre aviso a Ius, y se llevó las manos la cintura, tanteando el seguro del arma que siempre llevaba consigo cuando visitaba a su hermana; pero después de algunos minutos se record&oac







