Astrea había acompañado a Kael hasta el área de enfermería adjunta a la casa de la manada, y aunque Otto sabía que ellos alguna vez fueron compañeros, no le permitió quedarse a su lado, le recordó que ellos no compartían ningún vínculo y la envió a su habitación.
Por supuesto que ella no hizo caso omiso, así que se fue al jardín y comenzó a correr. Sin importarle encontrarse con uno de los renegados, de hecho esperaba encontrar a uno y tener un buen enfrentamiento cuerpo a cuerpo.
—¡¿Por qué