Una mujer del pasado ha aparecido.
La ojiazul se vistió y se apresuró a la dirección que le dió su agente, ella llevaba el vestido con ella, esperaba que no fuera tarde y que se lo aceptaran de vuelta, no contaba con que una jefa de la marca había visto como un apuesto hombre que le interesaba, la había sacado del museo.
— ¡Querida, que bueno que ya estás aquí, ya he hablado con la marca, pero es inútil, no quieren ceder, tendremos que pagar la prenda!
El joven agente estaba un poco asustado, eran cientos de miles de dóla