El Jeque llega con su esposa.
Los CEOS se quedaron impresionados, quien en su sano juicio se atrevería a ofender a la esposa de uno de los hombres más ricos del planeta. Eso era totalmente absurdo.
— Pero que carajos, enviarla a prisión por una prenda de ropa, eso es demasiado. — El CEO Vladimir Darkok estaba molesto.
— Según el agente de mi mujer, la jefa de la marca ofendió a Monserrat, mi esposa es de carácter fuerte, abofeteó a la mujer porque no se iba a quedar con la ofensa, y así fue que la policía intervino.