Epílogo final.
Cuando el Jeque Ali y su hijo Alexandro se presentaron en la mansión Darkok para darle la noticia del embarazo al CEO Vladimir Darkok. El hombre ruso descansaba en su silla en el despacho.
— No es muy usual tenerlos a ambos aquí en mi villa, así que hablen ya, ¿Qué está sucediendo?
— Adelante Alexandro, quedamos en que solo iba a acompañarte pero serías tú quién hablaría con este hombre testarudo.
— ¿Ahora me ofendes en mi propia casa? — El CEO enarcó una ceja.
— Bien, quiero pedir