El Jeque quiere un hijo.
Después de que el susto se le pasó, el agente ruso rápidamente recuperó la compostura.
— ¿Desde cuándo estás aquí?
— Hmm, todavía estaba oscuro, es que... Tengo hambre, mamá todavía no se despierta, ella está cansada porque trabaja mucho, no la molestemos.
El ruso no entendía al principio porque el niño le decía todo eso, hasta que comprendió que vino a qué se hiciera responsable de él, y por ahora lo que tenía era hambre.
— Espera a que me asee, después bajamos a desayunar.
— Tar