Choque de culturas y poderes.
Los esposos estaban sufriendo un infierno cada uno a su manera, más no sería tan sencillo resolver algo como lo que pasó, y eso el Jeque lo sabía.
Los sonidos guturales del pequeño Rafael los regresaron a la realidad, ese niño pedía atención como si supiera que era un príncipe.
— Creo que el bebé obeso tiene sueño, déjame arrullarlo.
El Jeque lo quitó de los brazos de su esposa para pasearlo por la pequeña sala de estar.
Los ojos azules ahumados de Monserrat no perdían de vista al v