Un cachorro muy travieso.
El frío y letal asesino, nunca se había detenido a pensar en el amor, solo cuando se trataba de su reina, era cuando se entregaba por completo, pero el amor desmedido que sentía por su hijo lo sobrepasaba.
— Por supuesto que tu padre te quiere, eres el hijo que tengo con mi alma gemela, mi primogénito y heredero.
El vampiro siempre había sido precavido en no embarazar a ninguna mujer a lo largo de siglos en lo que había sido muy activo sexualmente, por su cama habían pasado las mujeres má