Quiero que cumplas lo que me prometiste.
Esa noche los lobos cenaron un banquete delicioso, la luna había regresado a la manada y eso era lo que el Alfa había deseado más que nada, ahora la tenía a su lado, estaba inmensamente feliz.
Por otro lado lamentaba el ataque que recién habían recibido del Alfa Marino, ese infeliz lastimó a sus dos cuñadas, sabía que tendría que trabajar en eso y atraparlo cuánto antes, pues era un peligro latente.
— Lamento que Emiliano no esté aquí con nosotros esta noche, pero su lugar está con su lu