Los seres sobrenaturales han llegado.
Yara después del maltrato del Alfa Marino, todavía tenía esos recuerdos en su memoria, por unos momentos se quedó clavada en su sitio.
— ¡No te me acerques... Alejate!
— No te pongas difícil, lindura, verás que te va a gustar que te folle, mis amantes siempre han quedado satisfechas. — El mafioso amenazaba con su arma a Yara, mientras le tocaba la mejilla.
— A mi me gusta está pelinegra, quítate la toalla para ver tus encantos, preciosa, esos ojos verdes se van a ver perfectos mientras