Los italianos llegan a ver al Pakhan de Rusia.
Los Alfas salieron en diferentes coches, el rey se subió a un auto oscuro de lujo con su beta Antonino, el centinela que había venido a avisarles que ya tenían ubicada la carga, era quien conducía.
El traje gris oscuro hecho a medida, combinado con una corbata negra, y zapatos negros relucientes, que el Alfa vestía, solo resaltaba más su imponente aura de mafioso.
Pronto llegaron al edificio y todos bajaron, estaban armados hasta los dientes, los Alfas más disimuladamente, al igual que lo