Los Alfas invaden la mansión del vampiro.
Los bigotes de lobo se le pararon al Alfa al escuchar que su luna efectivamente se había marchado de la destruida mansión. Ella no escuchó cuando le dijo que no irían a vivir a la villa del vampiro.
La mirada fría del rey asustó a la servidumbre, pronto desaparecieron de su vista, era mejor salvar el pellejo.
— ¿Qué sucede Damiano? Parece que no estás de muy buen humor. — Emiliano llegaba a preguntar a su hermano.
— Es Elizabeth, ella se ha marchado.
— ¿Cómo? ¿Por qué? Creí que esta