El mejor Alfa de todos.
Los Alfas comieron un refrigerio ligero para después descansar un poco. Todos ellos esperaban la hora de la cena, porque después de los alimentos serían dados los resultados.
El Alfa escuchó que tocaron a su puerta.
— ¿Quién me busca?
— Soy yo Damiano, Theodoro.
— Entra, parece que me estás vigilando, se supone que deberías de estar atendiendo a tus huéspedes.
— Si, pero ya me engenté, así que me desaparecí un momento y aproveché para venir a preguntarte que te había parecido el exá