El dolor del Alfa es insoportable.
En el palacio, el Alfa atendía sus deberes, pero su humor era negro, ese día su paciencia estaba ausente, así que los visitantes se debían andar con pies de plomo.
— Alfa Emiliano, el rey está particularmente enfadado hoy, y tenemos que revisar los nuevos proyectos que están pensados para la manada, no quiero importunarlo, pero si no lo autoriza hoy, todo se va a retrasar. — El lobo temía al temperamento de su rey.
— Hagamos algo déjame las propuestas de los proyectos, y yo las reviso má