El abuelo de los niños Drak, llega de visita.
El vampiro estaba más que satisfecho de que a su luna y a su hijo les gustara el castillo, su pequeña princesa todavía no era muy consciente de su entorno, pero esperaba que ella pudiera crecer feliz ahí.
Esa noche en el despacho, mientras revisaba contratos y cuentas bancarias en su computadora personal. Al rey le fué llevada Valeria, la niña estaba muy inquieta y lloriqueaba con sentimiento.
— Señor, puede tratar de calmar a la bebé, ella está... Muy inquieta hoy. — Pidió la niñera.
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