Corvin no respondió.
Lo observé desde el otro lado de la mesa, intentando encontrar en su rostro algo que me permitiera anticipar sus palabras. Remordimiento. Vergüenza. Una mentira a punto de ser pronunciada.
Cualquier cosa habría sido preferible a aquel silencio.
—Le he preguntado si intentó encontrarlo —repetí.
—Amelia, hay cosas que debes comprender antes de juzgar lo que hice.
Sentí que algo dentro de mí se quebraba.
No porque no hubiera esperado aquella respuesta, sino porque, de alguna m