C74-MI ALFA.
C74-MI ALFA.
El efecto fue instantáneo: el cuerpo que momentos antes la envolvía con calidez y seguridad se tensó como si una tormenta lo hubiera atravesado.
Y el fuego en sus ojos, ese brillo que siempre la había hecho sentir viva, se apagó, reemplazado por una incredulidad fría y glacial.
Con movimientos lentos y calculados, retiró sus brazos de ella, como si su piel de repente le quemara, y se incorporó en la cama, dándole la espalda.
—¿Humana? —repitió, su voz ahora tan afilada como el ace