C56-UN FUTURO LLENO DE PROMESAS.
C56-UN FUTURO LLENO DE PROMESAS.
El departamento de Hardin estaba ordenado, sencillo, cálido y el abrió la puerta y no preguntó nada, porque al ver su rostro, lo entendió todo. Damián se quebró en sus brazos y Hardin lo sostuvo con firmeza, sin palabras, dejando que todo pasara.
—No estás solo —le dijo al oído—. Me tienes.
Le secó las lágrimas con el pulgar.
—Eres valiente —añadió—. Y te quiero por quien eres, no por lo que esperan que seas.
Damián tembló contra su pecho, sus manos aferrándose y cuando finalmente encontró su voz, salió rota, fue apenas un susurro.
—Me llamaron aberración. Mi propio padre dijo que prefería un hijo muerto a uno... así. Mi madre ni siquiera pudo mirarme a los ojos.
Hardin lo condujo suavemente hasta el sofá y se sentaron juntos.
—Escúchame bien —dijo —Ellos son los que han perdido hoy, no tú. Perdieron a un hijo extraordinario, a un hombre con más valor en su corazón del que ellos jamás tendrán.
Luego habló con calma, práctica y honesta.
—Vámonos. Lejos