C56-UN FUTURO LLENO DE PROMESAS.
C56-UN FUTURO LLENO DE PROMESAS.
El departamento de Hardin estaba ordenado, sencillo, cálido y el abrió la puerta y no preguntó nada, porque al ver su rostro, lo entendió todo. Damián se quebró en sus brazos y Hardin lo sostuvo con firmeza, sin palabras, dejando que todo pasara.
—No estás solo —le dijo al oído—. Me tienes.
Le secó las lágrimas con el pulgar.
—Eres valiente —añadió—. Y te quiero por quien eres, no por lo que esperan que seas.
Damián tembló contra su pecho, sus manos aferrándose