C55-¡NO ERES MI HIJO!
La mansión de los Valerius estaba tan pulcra como siempre. Mármol frío, luces perfectas, silencio controlado. Damián se quedó de pie frente a sus padres con la espalda recta y las manos quietas, aunque por dentro el pulso le golpeaba con fuerza.
Mirela Valerius sonrió cálidamente a su hijo mientras le servía una taza de té.
—Qué alegría que hayas venido, HIJITO —dijo con voz melodiosa—. Justamente estábamos revisando los detalles de la boda. El salón principal ya está reservado y los Blackwood han confirmado la lista de invitados. ¡Será el evento del año!
Constantin el padre de Damian, asintió con satisfacción.
—Los proveedores están asegurados, la prensa estará controlada. Todo saldrá perfecto —comentó con orgullo—. Esta unión llevará el nombre Valerius a donde siempre debió estar.
Mirela tomó las manos de Damián entre las suyas.
—Isabella lucirá preciosa, y tú tan elegante como siempre. Serán la pareja perfecta —añadió con ojos brillantes—. Ya he encargado las