C53- NO SE DETUVO HASTA CUMPLIRLO.
C53- NO SE DETUVO HASTA CUMPLIRLO.
El silencio que siguió fue cálido y completo.
Isabella estaba recostada contra el pecho de Aslan, sintiendo el latido de su corazón bajo su mejilla, mientras la mano de él trazaba círculos lentos en su espalda, una caricia que la hacía sentirse más segura y feliz de lo que nunca había creído posible.
Era como si todas las piezas de su vida, finalmente, hubieran encajado.
—Hablaré con tu hermano —dijo Aslan de repente—. Y… con Damián.
Isabella se tensó.