C52-HAZME TU COMPAÑERA.
C52-HAZME TU COMPAÑERA.
Aslan se hundió en ella por completo y se detuvo, permitiendo que ambos se adaptaran a la sensación de reconexión total. La miró a los ojos, y en su mirada ardía una llama que era a la vez feroz y devota.
—No voy a ser gentil, Isabella —advirtió.
—No te pido que lo seas —respondió ella, envolviéndolo con sus piernas, anclando los tobillos en la espalda baja de él.
Entonces comenzó a moverse.
Sus embestidas no eran rápidas al principio, pero eran profundas y poder