C49-NADA QUE ROMPER.
C49-NADA QUE ROMPER.
Isabella salió del lugar con la sensación de que algo se había acomodado por fin dentro de ella.
No era paz.
Era claridad.
Caminó hacia el auto dejando que el aire frío le despejara la cabeza.
Pensó en Damián, en Aslan, pero también en sí misma, en todo lo que había permitido por miedo a romper, a decepcionar y a quedarse sola.
Y llegó a la conclusión de que no podía seguir engañando a Damián.
No porque él hubiera sido inocente, tampoco porque mereciera compasión. Sino