C50-ATADO A ÉL.
C50-ATADO A ÉL.
El golpe de la puerta aún vibraba en el marco cuando Isabella dio media vuelta y salió del dormitorio. Caminó con pasos mecánicos, deseando escapar de allí, de repente el aire del departamento le resultó irrespirable.
—Isa… —la voz de Damián la alcanzó desde atrás—¡Isa, espera!
Ella no respondió. Llegó hasta la entrada, con la mano ya sobre el picaporte, cuando sintió su presencia a pocos pasos, él estaba solo con el pantalón puesto.
—Isa, por favor —suplicó—. Déjame explicarte.
Isabella se giró despacio y lo miró sin reproche.
Eso fue lo que más le dolió a él, porque no había gritos, ni insultos, solo decepción.
—¿Qué? —preguntó ella. —¿Qué vas a explicarme?
Damián tragó saliva.
—Lo que pasó…
Isabella negó una sola vez, despacio, y tomó el control.
—¿Explicar qué, Damián? ¿Que tu "eficiente" secretario es en realidad tu amante? ¿Que todo este tiempo fui tu tapadera?
Las palabras quedaron suspendidas entre ambos y Damián dejó caer los hombros. La vergüenza lo atravesó