C44-NO VA A QUEDAR NADA DE TI.
C44-NO VA A QUEDAR NADA DE TI.
Anya apretó el teléfono contra su oído, paralizada. La voz de Levi sonaba igual que en sus pesadillas: fría, cruel, con ese tono venenoso que siempre lograba quebrarla.
—Estuvo mal escapar de mí, Anya —dijo él, con calma letal, como si hablara de un juego que todavía no terminaba.
Ella tragó saliva, con el estómago revuelto por el terror.
—¿C-cómo conseguiste mi número? —preguntó con un hilo de voz.
Levi sonrió al otro lado de la línea, observando al hombre golpea