C4-FUE SOLO UNA BROMA.
C4-FUE SOLO UNA BROMA.
Sofía curvó los labios en una sonrisa provocadora, sabiendo que había pinchado justo donde dolía.
—Es un lobo... —empezó, pero las palabras murieron cuando Draxel le atrapó la muñeca y, sin miramientos, la arrastró al sofá y la empujó de bruces contra los cojines. Con un movimiento brusco, le arrancó la franela y los shorts, dejándola expuesta, vulnerable, suya.
—Vas a sentir cada centímetro de quién te reclama, Sofía —declaró, pero antes de tomarla, se arrodilló, sus man