C27-¿POR QUÉ TE ESTABA TOCANDO?
Anya se quebró por completo y las lágrimas se desbordaron mientras apretaba las manos de Axel como si ese contacto fuera lo único que la sostenía.
—Solo somos mi hijo y yo —dijo con la voz rota y su respiración entrecortada—. Y él está enfermo... ¿entiendes? Y una madre hace lo que tiene que hacer.
Axel sintió que esas palabras lo atravesaban. Su enojo perdió fuerza, pero la confusión seguía clavada como un puñal.
—No lo entiendo... —murmuró, incrédulo.
—¡Me casé