C153- ES HORA.
C153- ES HORA.
Los griffins tocaron tierra entre un torbellino de polvo y alas batientes, agitados, nerviosos, con las plumas erizadas por el olor a magia podrida que emanaba del Bastión de la Penumbra.
Aquello no era solo un castillo; era una herida abierta en la tierra. De sus muros negros goteaba una niebla densa, y el aire olía a hierro, a muerte, a antiguas promesas rotas.
Axel saltó del lomo del griffin, apretando los puños para contener la tensión que le recorría el cuerpo. No quería mi