Ligia
—Llegamos, siento muchos pensamientos de miedo; es que hay un enfrentamiento que está dejando varios muertos.
—Señora Ligia, por favor guíenos. ¿Por dónde vamos? Yo, lo único que veo es una granja.
—Almohadón, eso es la fachada; las instalaciones se encuentran bajo la tierra.
—Ataquemos a esos soldados que se encuentran haciendo guardia. —Alberto saltó del helicóptero transformándose en el enorme lobo, pero antes Ligia hizo desorientar a los guardias y le gritó: —¡Detente! Ellos no son en